El 8/ENE/2023 algunos se sobrepasaron de los límites. Eso es innegable. Pero una cosa es responsabilizar a quienes cometieron delitos. Otra, muy distinta, es atribuir a todos los involucrados la participación en un golpe de Estado.

Siempre he cuestionado la utilización política de aquellos acontecimientos. Pero Lula, Moraes y sectores del establishment convirtieron el 8/ENE en un instrumento de disputa política, mientras el viejo sistema de intercambio de favores políticos recuperaba terreno.

Nuestra familia siempre ha sido un cuerpo extraño dentro de ese sistema. Por eso denunciamos la persecución, censura e intentos de desprestigio.

Pueden intentar silenciar nuestras voces, pero no pueden impedir que se debatan los hechos.

Seguiremos defendiendo nuestras convicciones, con fe en Dios y respeto por la verdad.